Blog cerrado

Ha sido toda una experiencia el haber sido el responsable del blog durante este tiempo, pero todo lo que tiene un principio también tiene un final. Lástima que el final haya sido tan amargo

martes 28 de octubre de 2008

Despedida

He meditado bastante esta decisión y la verdad es que lo hago con tristeza y sé que algunos también sentirán lo mismo aunque haya quien se alegre.
Lo cierto es que no me encuentro nada motivado para seguir con el blog. El motivo principal es la marcha de Erik del equipo pero hay otros factores que me empujan a hacerlo.
Mi postura, en total desacuerdo tanto con el club como con el entrenador y mi obligado silencio, para no crear ni discordias ni discusiones no me dejan en un lugar cómodo precisamente para seguir con esta labor.
Otro factor es que , últimamente el blog está sirviendo más de herramienta de un continuo enfrentamiento que de punto de reunión de un grupo de personas que estábamos relacionados de una u otra forma con el equipo.
Por supuesto, el tener que llegar a censurar los comentarios no es para mí plato de gusto.
Por lo tanto, tomo la decisión de dejar el blog.
Fue bonito mientras duro pero ha llegado el momento de decir Agur.
Gracias a todos los que habéis entrado en el y a los que de una forma y otra habéis colaborado.

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Juanma Sanchez ha decidido seguir con la labor del blog en las siguiente dirección "http://touringkadete.blogspot.com/" podeis copiar la dirección en la barra del navegador o clikar AQUI para entrar.
Suerte.

He dudado mucho antes de escribir lo que sigue y quizás tendré que arrepentirme de haberlo hecho, pero yo soy de los que prefieren arrepentirse de lo que hacen y no de lo que dejan de hacer. Es la carta de un padre, de estos cuatro años vistos desde los subjetivos ojos de un padre que se alegra y sufre con su hijo. Un padre como cualquiera de vosotros aunque cada uno tengamos una historia diferente que contar.

Carta de un padre.

Era una tarde de finales de verano y tocaba trabajar, pero hoy quería terminar pronto. El chaval se había presentado a la selección que hacía el Touring para formar equipo y estaba muy ilusionado. Justo cuando llegué le nombraron y abandonó el partidillo que estaban haciendo. A mi me dio mala espina pero no, me equivoqué, le habían seleccionado y , sinceramente, no contaba mucho con ello y más aún al enterarme de cómo se habían quedado fuera otros chavales a los que conocía bien aunque alguno quizás cometió el error de tener el apellido que no debía..

Llegó el primer año, alevines y toda la ilusión que tenía poco a poco fue desapareciendo. Erik fue a poquísimos partidos (sólo a dos). Jueves tras jueves salía con la cabeza baja y decía “no me han convocado”. Llegó a estar casi dos meses sin acudir a ningún partido y mi miedo a que el chaval acabara dejándolo todo fue en aumento. Incluso le propuse cambiar de club pero el insistió en seguir en el Touring.

Segundo año, Infantil Txiki. Bueno, la cosa cambio. Empezó de suplente pero por lo menos acudía a los partidos y poco a poco empezó a coger la tituralidad en algunos encuentros. También fue el año en el que nació el blog y en el que empecé, realmente, a conocer al grupo de padres y madres. No fue un mal año.

Tercero, el dichoso Infantil de Honor. Los resultados no acompañaban al equipo y el entrenador decidió, a mitad de temporada, que era mejor subir a unos chavales de un año menos que intentar mejorar el equipo que tenía. Erik fue quedando cada vez más relegado hasta que llegó el partido contra el Añorga . Partido que se perdió y en el que se perdió la categoría. Mi chaval salió hundido por que su entrenador no había confiado en él ni para sacarle diez minutos. No piso el campo.

El año de Julio o el de cadete txiki fue un año diferente. Un año en el que Julio (como dice Erik "Julio es un Crack"), con sus virtudes y sus defectos cogió un equipo que venía de descender, un equipo que venía acostumbrado a perder y en unos meses le hizo reaccionar y coger confianza en ellos mismos. Compitieron por la copa y poco les falto para ganarla sin ayuda de ningún jugador fuera del grupo. Erik estaba muy motivado y creo que el resto del equipo también pero, llegó Mayo, y con la despedida de Julio. Unos nubarrones se cernieron sobre el equipo. Yo algo intuía pero mi hijo y otros chavales lo veían mucho más claro que yo. Tres chavales abandonaban el equipo por motivos personales. A otros cuatro los pensaba dejar fuera el “club” (dos de ellos siguen en el equipo y dos se fueron). Tres más abandonan el equipo B ( así lo ha llamado un directivo del club) por que no quieren seguir jugando en el Touring ( dos de estos abandonos no se los esperaban ). Otro más desea irse pero al final se queda y yo me encuentro con mi hijo totalmente desmotivado. Después de hablar con él y animarle decide quedarse en el equipo y comienza los entrenamientos asistiendo a todos menos a uno hasta que llega el primer partido y , con el, la gota que colma el vaso. Por si quedaba alguna duda, los abandonos del equipo se habían propiciado para dar cabida a jugadores de un año menos y estos jugarían a cualquier precio en busca de no se cual resultado final (habrá que verlo) y aunque eso suponga una humillación y un menos precio clarísimo a quienes han dedicado cuatro años al equipo. Cinco jugadores deciden subirse a la grada y no jugar ese partido (Cinco, a pesar de que luego se quisiera maquillar o de que algunos dieran un paso atrás). Erik toma la decisión de abandonar el equipo y la única respuesta por parte del club es que NO se le va a dar la carta de libertad. Club al que he pagado para que mi hijo juegue, club al que he aguantado con paciencia sus fallos como el del chándal del año pasado, club que no tiene más que la firma de un menor en un papel, ese club se niega a dar la carta de libertad a Erik con el único objetivo de perjudicar a un jugador.

Al final se ha conseguido, el chaval ha dejado el fútbol y eso me entristece muchísimo. Todas las ilusiones del primer día y todos los momentos gratos, que los ha habido y muchos, quedan ahora empañados por el amargor que deja este final, aunque se que con el tiempo lo recordaré como una bonita etapa de mi vida y espero que mi hijo también.

Cuando miró el club ahora veo un club en crisis, cuyo primer equipo ha descendido y va perdiendo posiciones en la pobre categoría de primera regional. Un club que ha perdido más de la mitad de los jugadores que tenía el año pasado entre cadate txiki y cadete de honor. Un club que está haciendo las cosas mal aunque a alguno le cueste reconocerlo.

Os deseo toda la suerte del mundo a los que continuáis en él y saber que seguiré teniendo cariño al equipo y de vez en cuando iré a ver algún partido para animar a los chavale sy tomar un cafecito con vosotros.

etxe